Sanación Pránica (parte 2)

Antes de iniciar una sesión de sanación pránica, el practicante debe dibujar un círculo (aunque sea imaginario) alrededor del paciente y llenarlo con luz blanca. Esto debe hacerse siempre que sea posible, la cama del paciente debe estar dentro del círculo. Ahora se está listo para comenzar el proceso de curación.

El paciente debe ser puesto con la cabeza hacia el este cuando sea posible, y aunque no es necesario, se cree que el proceso es más eficaz cuando tanto el paciente como el profesional están desnudos; el paciente debe cerrar los ojos y concentrarse tratando de verse englobado en una bola de luz blanca.

Si el practicante es diestro, debe colocarse de rodillas a la izquierda de las piernas del paciente e inclinarse hacia adelante, con los brazos extendidos sosteniendo las manos con las palmas hacia adentro; tomando una respiración profunda, pasa cada mano en ambos lados del cuerpo del paciente, casi lo suficientemente cerca para tocar la piel (alrededor de ½ cm de distancia de la superficie corporal) de la cabeza a los pies.

Después de completar cada paso a lo largo del cuerpo el practicante debe mover las manos vigorosamente para sacar la energía negativa; se debe repetir este proceso por lo menos siete veces, preferiblemente más.

Después, el practicante se sienta tranquilamente en reposo (ya que el proceso de curación puede ser agotador) mientras que ve al paciente en la luz blanca. Luego el practicante debe colocar sus manos a los lados de la cabeza del paciente con los pulgares descansando suavemente en las sienes; aquí, debe concentrar el envío de toda su energía al paciente, y toda la bondad y el amor de la Divinidad que está siendo canalizada a través de él al paciente. Después, una vez más, el practicante se sienta y descansa a la vez que ve al paciente en la luz blanca.

Posteriormente, el proceso anterior se aplica próximo al corazón del paciente y para finalizar coloca sus manos en la zona afectada, enviando energía a la misma.

Después de su período de descanso final, el profesional debe representar al paciente en la bola de luz. Esto completa el proceso de curación.

El practicante puede sentirse agotado después de completar el proceso de curación, lo que es normal. Aunque algunos dicen que la sensación de cansancio es una señal de que el proceso de curación no tuvo éxito, otros indican que el agotamiento muestra que hubo una transferencia de energía entre el médico y el paciente.

Cuando el paciente no está presente, una fotografía de él/ella puede ser utilizada en la curación pránica, esto se refiere como la curación ausente.

Posts Relacionados :

Te Puede Interesar

Leave a Comment