Psicología del color

La mayoría de nosotros nos vemos -consciente o inconscientemente- afectados por las tonalidades que nos rodean, la influencia del color en nuestro estado de ánimo depende en gran parte de nuestras creencias y experiencias.

Al contemplar los colores de un ambiente, de manera imperceptible se pueden ver afectadas las preferencias personales e influir en las opiniones y/o decisiones; por lo tanto, siempre es bueno reconocer la influencia del color en nuestras vidas y cómo podemos utilizarlo para nuestro beneficio.

Cada color representa las imágenes asociadas a cada cultura en particular, pero se pueden distinguir ciertas características pertenecientes a algunos tonos.

Rojo: Es un color cálido que estimula los sentidos, implica las emociones intensas de romance, ira y agresión; ayuda a las declaraciones audaces.

Amarillo: Este color cálido está relacionado con el sol, enérgico y brillante; alienta a la acción positiva y a la diversión. Si deseas disminuir su calidez puedes combinarlo con puntos de color negro.

Naranja: Pertenece a los colores cálidos, más no es tan atrevido como los tonos anteriores (rojo y amarillo); sirve para llamar la atención y generar un gran impacto visual.

Verde: Es un color fresco, tranquilo y relajante; sin embargo, si el color amarillo está en grandes proporciones en su composición (por ejemplo: verde manzana) puede llegar a ser fuerte, estimulante y hasta incómodo.

Azul: Es un color frío que en sus tonos claros evoca sentimientos de serenidad y paz, en tanto que sus tonos oscuros recuerdan el poder, la autoridad y la presencia.

Púrpura: Expresa la riqueza, la opulencia y la sofisticación; es potente, sensual y romántico.

 

 


Te Puede Interesar

Leave a Comment