Origen del I Ching

El I Ching es considerado como un libro de adivinación o revelación, a través de él puedes conocer la situación actual de una persona y cómo se va a desarrollar su futuro dependiendo de si toma la decisión correcta. Se basa en cambios que ocurren de manera cíclica y en la relación de los opuestos; es decir, a cada situación se le incluye una situación opuesta que influirá en el cambio.

El origen del I Ching es tan antiguo como incierto, se cree que debe tener aproximadamente unos 5.000 años de antigüedad y que su uso comenzó en la corte real y las clases con estudios. Una parte de la historia que coincide en distintas fuentes es que se popularizó el uso del I Ching en el tiempo del emperador Fu-Xi.

Precisamente por lo incierto del origen del I Ching se le adjudican a su creación una serie de historias y leyendas que son interesantes conocer, para entender en qué contexto fue creado este libro y por qué te puede servir de ayuda.

Historias y Leyendas.

Una leyenda indica que las bases para el I Ching provienen del caos (divinidad creadora), que a través de sus emisarios el río HO y LO (opuestos) dieron vida a un caballo-dragón, o una tortuga en cuyo cuerpo estaban dibujadas varias imágenes, que luego llegaron a convertirse en los trigramas básicos.

La historia centra el origen del I Ching durante el reinado de Fu-Xi quién creó los 8 primeros trigramas. Luego el rey Wen-Wang durante su aislamiento en prisión se dedicó a la meditación y de ahí creó los 64 hexagramas, y su hijo -quien heredó el trono-  añadió un comentario a cada uno de los hexagramas creando el Libro de las Mutaciones. A partir de ahí se popularizó el uso del I Ching en distintas partes hasta llegar a las traducciones que conocemos hoy en día.

Es bueno conocer el origen de las herramientas que utilizamos, pero que esto no nos desvíe de lo principal, que es la enseñanza que nos otorgan dichas herramientas, como bien lo indica el I Ching:

“La unificación procede de nuestro interior. Con firmeza y corrección habrá buena fortuna. Cuando un hombre comprende su autentica naturaleza se unirá a los demás, no como servidor sino como igual. Sólo el hombre que actúa con dignidad y firmeza logrará el éxito”

 

Te Puede Interesar

Leave a Comment