Numinosidad

La numinosidad es la relación entre la gente, los lugares, las cosas y el individuo. Este concepto parece ser la combinación de las palabras numen y numinoso: Numen se define como una fuerza espiritual o influencia que a menudo se identifica con un lugar natural, fenómeno u objeto; Numinoso se considera como algo sobrenatural y misterioso, lleno de un sentido de la presencia de la divinidad, que apela a las emociones superiores o al sentido espiritual.

Esto implica que un objeto personal puede haber recibido una fuerza emocional o espiritual que señala la numinosidad hacia la persona o personas.

Sin numinosidad las cosas y otras personas siguen siendo meras imágenes de la persona humana, porque no hay intercambio de energía psíquica; es decir, el individuo no siente ningún apego emocional.

La falta de numinosidad en muchas vidas de la sociedad contemporánea es el resultado de la comprensión científica de las cosas. En la actualidad la mayoría de las cosas, incluidas las personas, se describen en términos científicos, lo que ha deshumanizado la persona.

Uno de los productos de este proceso de deshumanización ha sido la eliminación de las conexiones -particularmente las instintivas- entre las personas y las cosas. Una mayoría del mundo civilizado mantiene una opinión con respecto a las cosas, incluso los animales y las plantas, como posesiones u objetos; y como esta sensación de descuido se ha vuelto tan persuasiva, se ha extendido a las relaciones del hombre con sus semejantes.

Por ejemplo, para los antiguos, la Tierra era su madre con la que se encontraban ligados emocionalmente; la gente sabía que ella se hacía cargo de ellos y por lo tanto también se hacían cargo de ella. En ese caso la madre naturaleza era más que una imagen, sino que era reverenciada como una madre humana sería, lo que creaba una conexión material y espiritual entre el hombre y su entorno.

Los primeros habitantes no sentían aislados del cosmos, lo que es una sensación muy común hoy en día; ellos en realidad se sentían emocionalmente ligado al cosmos y todo lo que contenía. Su existencia, así como la existencia del universo, la tierra y todo dentro de ella era considerado sagrado porque todo venía de lo Divino.

Muchas personas piensan que esos momentos de encantamiento se han ido para siempre, y se muestran satisfechos con sus actitudes científicas; pues todo se basa en clasificar y explicar todo en términos fríos y calculados.

Sin embargo, otro grupo de personas se han dedicado al estudio de las formas antiguas, lo que ha revivido el vínculo emocional entre la Naturaleza y sus hijos. Estas personas han redescubierto los rituales sagrados, las fórmulas secretas, y muchas otras cosas que una vez salieron de la selva virgen para dar vida al mundo.

Simplemente, lo que estos lazos están redescubriendo es la numinosidad entre el mundo, sus piezas y los individuos.


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