Música isocrónica para la meditación

Los tonos isocrónicas son aquellos sonidos que están diseñados para permitir que el cerebro pueda tener resonancia a una frecuencia determinada. Al escuchar estos tonos, la persona que medita puede entrar en diferentes estados de conciencia; estos estados pueden ser relajación, meditación o incluso sueño.

Un tono isocrónico rápido hace que el oyente entre en frecuencias más altas, mientras que un tempo lento genera bajas frecuencias.

La música isocrónica es eficaz en el entrenamiento de las ondas cerebrales; estos tonos por sí mismos tienden a ser muy inquietantes para el oyente, por lo tanto se incorporan a menudo en música suave.

En nuestra vida diaria experimentamos muchas diferentes frecuencias de ondas cerebrales que corresponden a nuestras experiencias de vida. Por ejemplo: Cuando estamos estresados, nuestras ondas cerebrales trabajan en un ciclo de 40 hertz; si escuchas música con tonos a 10 hertz, tus ondas cerebrales disminuirían a la correspondiente frecuencia de la música. Esta es una forma de sincronización de ondas cerebrales, y con la práctica te permite ajustar las frecuencias de tu mente para adaptarse a los desafíos de la vida cada día.

El rango de frecuencia de nuestras mentes pueden estar en cualquier lugar entre cero y cien ciclos por segundo:

Gama baja: 0-4 ciclos por segundo, se trata de un estado que se llama Delta. Por lo general en modo delta experimentamos el sueño profundo sin sueños.

Gama de 48:  Theta es el siguiente con una gama de 4-8 ciclos por segundo. En este estado experimentamos sueños asociado con el movimiento rápido de los ojos al dormir. También se experimenta a menudo durante la hipnosis o estados profundos de meditación.

Gama de 8-12: las ondas cerebrales alfa integran la gama de 8-12 ciclos por segundo, este implica un estado de relajación. Se asocia con la ensoñación y la liberación de las hormonas dopamina y serotonina.

Gama de 1234: las ondas cerebrales beta se experimentan en el estado de vigilia, su frecuencia es de 12-34 ciclos por segundo. Es un estado de compromiso, enfoque, aprendizaje y creatividad. En los rangos bajos de beta se suelen experimentar concentración y estado de alerta; sin embargo, en los intervalos más altos se asocia con sensación de ansiedad, estrés y la incapacidad para concentrarse.

Gama de 34100: las ondas cerebrales gamma se consideran el estado mental óptimo, con un tiempo de 34-100 ciclos por segundo. Este estado se asocia con la compasión, la más alta función del cerebro y los mayores estados de conciencia.

Los tonos isocrónicos puede alterar nuestras ondas cerebrales y efectivamente nos permiten experimentar estados alterados de conciencia. Podemos entrenar nuestras mentes para reconocer estos rangos de frecuencia y entrar en patrones que son beneficiosos.

No sólo estos tonos pueden alterar nuestras frecuencias de ondas cerebrales, también tienen un efecto positivo en nuestras funciones corporales, pues se produce una ralentización del ritmo cardíaco, reduce la presión arterial y fortalece nuestro sistema inmunológico.


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