Meditación guiada para la protección psíquica

La protección psíquica es un término usado para describir la protección contra influencias no deseadas, sean éstas de un ataque psíquico intencional o no (vampirismo psíquico); que pueden venir de una fuente externa o de un comportamiento auto-destructivo. Una técnica utilizada para la protección es la meditación guiada que te lleva a “bañar” el cuerpo con los colores del sistema de chakras y encerrarlos en una llama azul de protección.

El vampirismo psíquico es un fenómeno energético que deja a las víctimas letárgicas, emocionalmente agotadas e incluso físicamente enfermas. Es bien conocido que el aura puede ser debilitado por el estrés, las enfermedades y los ataques psíquicos.

En las tradiciones espirituales orientales, los chakras son los centros de energía del cuerpo que regulan determinados aspectos físicos, emocionales, mentales y espirituales de una persona, así como el aura. Entonces, los ejercicios de meditación se centran en el fortalecimiento de los chakras, lo que nos hace menos vulnerables al ataque psíquico.

Meditación para la protección psíquica:

Debes dedicar unos 10 minutos al día para hacer esta meditación, siéntate o acuéstate en una posición cómoda y toma tres respiraciones lentas y profundas.

Realiza una visualización de puesta a tierra, imaginando raíces de árboles que bajan de la base de tu columna vertebral hasta el centro de la tierra. Incorpora los colores negro y rojo que representan el chakra raíz mediante la visualización de las raíces del árbol negro con vetas rojas.

Visualiza una bola de luz brillante opalescente encima del cuerpo, observa la calidad del arco iris translúcido que tiene; esta bola lentamente se convierte en lo suficientemente grande como para abarcar todo el cuerpo y se extiende unos 3 metros de longitud. Ahora, ve como la luz pasa lentamente de color naranja intenso al amarillo brillante. Estos son los colores de los chakras segundo y tercero, respectivamente, que son los centros del placer y del poder.

Ahora, visualiza la bola de color verde claro y luego azul que representan los chakras del corazón y la garganta. Estos dos centros gobiernan la curación, las relaciones y la comunicación.

A continuación, visualiza una luz añil que es una combinación de azul oscuro y morado, este es el color del chakra que gobierna el tercer ojo (los sueños, la espiritualidad y la capacidad psíquica).

Mantén este color índigo en cuenta al visualizar una llama brillante controlada azul que rodea el cuerpo y sus chakras. Luego, mantén esta llama en su lugar mientras visualizas el añil hasta que se vuelve hacia la luz opalescente al principio de esta meditación.

Mantente enfocado/a en esta llama protectora durante unos minutos. Ahora, visualiza como la llama y la luz poco a poco van desapareciendo. Sin embargo, recuerda que la llama sigue ahí y está lista para ser llamada a la protección en cualquier momento.


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