Meditación de la risa

Se ha demostrado científicamente que la risa redunda en múltiples beneficios para nuestra salud, por eso, el día de hoy te enseñaremos la meditación de la risa. La risa es un “ejercicio” agradable, que te puede proporcionar un alivio del estrés y una distracción de las actividades de la rutina diaria. El sentido del humor de una persona difiere de un individuo a otro, por lo que será uno de los puntosa tomar en cuenta si deseas practicar este tipo de meditación.

Las investigaciones han demostrado que la risa reduce el dolor, eleva el estado de ánimo, reduce el estrés y estimula el sistema inmunológico. Fisiológicamente la risa afecta nuestras hormonas, pues ayuda a reducir las hormonas que causan el estrés (cortisol y  adrenalina) a la vez que aumenta la cantidad de hormonas buenas como las endorfinas y la serotonina.

La función inmunológica mejora ya que se produce una activación de anticuerpos y células T, que son responsables de evitar infecciones; en el caso del estado físico, se producen cambios en el corazón, el diafragma, los músculos abdominales y los hombros, pues como consecuencia de una buena risa hay relajación muscular y un aumento de las reservas de energía.

La risa también ofrece una distracción poderosa de las emociones negativas, tales como estados de ira, culpa y estrés; además puede cambiar nuestra perspectiva de ser pesimista a ser optimista. Es así como un poco de risa todos los días puede cambiar nuestras vidas.

Meditación de la risa:

  • Acomódate en una habitación que esté libre de distracciones.
  • Realiza 10 minutos de estiramientos para ayudar a relajar los músculos.
  • Puedes sentarte o estar de pie para esta meditación, solo necesitas una postura cómoda.
  • Cierra los ojos, haz unas cuantas respiraciones profundas hasta que te sientas un poco más relajado, comienza a recordar (mentalmente) a los objetivos de esta meditación, debes decirte a sí mismo que durante los próximos 15 minutos vas a disfrutar riendo.
  • Cuenta hacia atrás desde 10 a 1, a continuación comienza a recordar momentos en los que se reíste incontrolablemente: recuerda donde estabas, quien estaba contigo, lo que dijeron y lo que te hizo reír; trata de revivir la experiencia con el mayor detalle posible. Cuando el recuerdo sea muy fuerte, comienza a reír.
  • Ríe durante el tiempo que deseas recordar ese momento, luego piensa en otras situaciones que usualmente te hacen reír: tu broma favorita, un cómico, una escena de película o música. Cada vez que recuerdes un evento divertido, tratar de ampliar tu risa.
  • Observa cómo te sientes, para profundizar en la experiencia de la risa enfócate en reir más fuerte a la vez que te tocas la frente con un dedo (se trata de una sugestión hipnótica), así cada vez que medites y muevas lentamente uno de tus dedos a la frente, vas a anticipar que debes reír de forma más intensa.

Realiza este meditación por lo menos durante 15 minutos al día, y luego (sentado o de pie) en silencio disfruta del estado de relajación durante 5 minutos antes de abrir los ojos y estirar otra vez.

 


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