Magia y medicina del antiguo Japón

La mayoría de los agricultores y los campesinos japoneses estaban acostumbrados a hacer sus propias medicinas a partir de las plantas y otras sustancias naturales. Asimismo, la gente del campo tomaban ciertos tés que tenían propiedades curativas. Una infinidad de elementos naturales se utilizaban para los remedios caseros, entre éstos contamos cáscara de naranja, jengibre, setas, nueces de árbol Ginnan, ginko, ceniza de agujas de pino, entre otros.

Medicina antigua en Japón

Muchos curanderos lograban extrañas combinaciones de hierbas y las vendían como “medicinas patentadas”; por ejemplo, la vesícula biliar de oso (kua-ma-no-i) servía para curar dolores de estómago y el aceite de sapo (gama-no abura) para erupciones en la piel.

La raíz de ginseng era el remedio preferido por las personas que sufrían de anemia, y las sanguijuelas, se empleaban para casi todo pues se creía que estos insectos chupaban la mala sangre que causaba la enfermedad.

Magia para curar

Si la medicina popular fallaba, entonces lo único que se podía hacer era llamar a una sacerdotisa o hechicera. La miko portaba una bandeja, le colocaba arena o arroz y luego tocaba una pandereta; al mismo tiempo, recitaba varias fórmulas con el fin de alertar a los kami de protección y decirles que su presencia era necesaria.

Ya fuera de la habitación del enfermo, se construía un santuario para albergar a los kami; en este altar se colocaban un fuego purificador, una roca, una varita mágica adornada con tiras de papel de purificación o hei, y el pelo de una mujer para mantener a los demonios de distancia. Además, se hacían varias ofrendas y regalos para los kami que estaban dispuestos en el suelo.

A la par del trabajo de la hechicera, un sacerdote o hechicero yamabushi daba grandes golpes en el aire con su espada y cantaba versos que, según se esperaba, asustaran a los malos espíritus para hacer que desaparezcan.

A medida que la ceremonia avanzaba, la miko estaba “poseída” por el kami, que hablaba a través de ella; luego, el signo kami se grababa en la arena o arroz en la bandeja, y el “tratamiento” se había completado.

Medicina científica en Japón

Los japoneses pusieron su fé en antiguos tratamientos tradicionales que originalmente habían sido traídos de China, entre estos tenemos: la acupuntura, la moxa o cauterización, y los baños o masajes amma.


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