Magia blanca: Las hierbas de protección I

En magia blanca las hierbas juegan un papel muy importante en la realización de rituales, hechizos y encantamientos. Cada hierba tiene una propiedad específica y se trabaja en base al poder natural y carácter de cada planta. Las hierbas de protección son las plantas que se usan en magia para asegurarse la defensa de la casa, del trabajo, de la familia o de uno mismo.

El ajo, el eucaliptus, la frambuesa, el geranio, el helecho, el algodón, el anís, el arroz, el bambú, el abedul, el laurel, el lirio, el pino, la mirra, el trébol, la salvia, el ajenjo  y el romero son las hierbas de protección más utilizadas en magia blanca y con ella se hacen diferentes rituales para proteger la casa y salvaguardar la integridad de todos los miembros.

El ajo se cuelga en la casa para evitar el mal y alejar a los ladrones y también se cuelga tras las puertas para repeler a las personas envidiosas que puedan traer malas energías a la casa. Llevar un diente de ajo protege contra las personas malintencionadas, protege de las personas hostiles y también del mal tiempo.

El helecho se cuelga en la puerta de la casa para proteger el interior del hogar y también se usa helecho para proteger el lecho de un enfermo.

El Laurel es una hierba protectora que se utiliza en los rituales de magia blanca avanzada. Se lo quema en los ritos de exorcismo y también es quemada para repeler las fuerzas malignas y los encantamientos de magia negra.

El abedul es el árbol protector por excelencia. Se ata una cinta roja alrededor de un abedul que esté plantado en el jardín para librarse del mal de ojo. Se dice que algunas brujas construían sus escobas con abedul para estar siempre protegidas.

El ajenjo es utilizado como hierba protectora contra los accidentes. Según entendidos en magia blanca, una ramita de ajenjo colgada en el espejo retrovisor de un automóvil evitará los accidentes y protegerá a los viajantes de la mala suerte.

Posts Relacionados :

Te Puede Interesar

Leave a Comment