Lucifer

En la literatura contemporánea, la mención de Lucifer inmediatamente trae a la mente el concepto del Diablo cristiano; sin embargo, una breve reseña del origen del nombre Lucifer demuestra que este nombre se refiere a otro concepto, pues en la leyenda de Lucifer su significado en latín es “portador de luz”, que designa a la Estrella de la Mañana.

Como ya te hemos dicho, hay una leyenda que indica que Lucifer significa “portador de luz”, es decir, que anuncia el nacimiento diario del sol.

Los cananeos lo llamaban Shaher (servicio de la mañana), y su hermano gemelo, Shalem, era la estrella de la tarde (anunciaba la muerte diaria del sol).

La leyenda señala que Shaher y Shalem nacieron de la gran madre, pero Shaher codiciaba la gloria superior del dios del sol y trató de usurpar su trono; y fue derrotado y echado del cielo como un rayo.

Hay muchas visiones sobre Lucifer, que dependen de la era y creencias, por lo que este personaje tiene diferentes representaciones en las diversas culturas; por ejemplo, las creencias gnósticas indican que Lucifer fue considerado como el héroe, salvador y amigo del hombre, que revela los misterios sagrados que el Padre Celestial celosamente guardaba.

En la antroposofía, Lucifer es uno de los dos poderes del mal en el universo. Él representa la arrogancia intelectual, la tendencia a retirarse de una existencia mental en una mental pura.

Como puede verse, la connotación despectiva cristiana de Lucifer se ha colado en otros sistemas de creencias. El impacto está debidamente ilustrado. El cristianismo hizo hincapié en la gran batalla entre Dios y Lucifer, y cómo rápidamente Dios echó a Lucifer y a los otros ángeles caídos del cielo.

De acuerdo con la enseñanza cristiana ortodoxa la causa de la lucha entre Dios y Lucifer era porque Lucifer, uno de los ángeles más hermosos, se negó a adorar al hombre, pues el hombre era más bajo que él. Los musulmanes llevan este concepto un paso más allá, diciendo que el Lucifer amaba tanto a Dios que él se negó a adorar a nadie más que a él.

Un hecho parece ser prominente, Dios y Lucifer siempre están vinculados, a pesar de que Lucifer es a menudo intercambiado con Satanás. Esto podría dar lugar a la hermandad de Dios y Lucifer, y a su rivalidad; también puede ser una razón por la que Dios pusiera a un enemigo en el mundo para tentar a la humanidad, un lugar privilegiado para un odiado hermano.


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