La Tradición Tifoniana (parte 2)

Un paso en la oposición contra la dominación masculina fue el advenimiento del Nuevo Aeon, presentado por Aleister Crowley en “El Libro de la Ley”, que busca restablecer el culto femenino y lo masculino en equilibrio similar a la antigua costumbre egipcia.

El paso fue un doble paso en favor de la tradición tifoniana. En primer lugar, representa el intento de Crowley para derrotar el cristianismo que le desmoralizó a lo largo de su vida: su madre le llamó la Bestia como un niño y luego fue llamado el hombre más malvado del mundo. En segundo lugar, la ley era considerada “Thelemic” (Thelema, Tu Voluntad), que declaró que el hombre debía vivir en el placer, no el sufrimiento, que asusta a los hombres.

Este ajuste haría un cambio en el hombre. Se liberaría al hombre de pensar que era apropiado para él vivir en el dolor y el sufrimiento. Ya no se sentiría culpable al intentar escapar del placer.

La mente es así libre para realizar otras actividades. La Ley de Thelema era el camino de los tifonianos. Era el camino de Set, el Opositor, que estaba en el combate constante contra Horus y la estacionaria trinidad de Osiris, como los del Nuevo Aeon están en combate constante contra los establecimientos de confinamiento del pasado eón.

Una vez que la mente está libre de culpa, la conciencia puede crecer rápidamente. Una creciente conciencia es como un continuo que sigue creciendo, una cosa en la que todo parece posible. Su realidad no tiene límites, y es la herramienta y la ruta del mágico. Es por esto que es una herramienta valiosa para el mago, enorme expansión de su conciencia que le da posibilidades ilimitadas. La única prueba es de su utilidad futura, se producen los resultados deseados mágicos, no su moralidad. Dentro de esta tradición tifoniana actual, se establece la inmensa corriente de las posibilidades mágicas que se extiende desde el antiguo Egipto hasta la actualidad a disposición del mago.


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