La muerte Hex

 

La muerte Hex, también llamada “muerte vudú” es causada por la colocación de un maleficio o maldición sobre una persona, ya sea por arte de magia negra, o al romper un tabú. La creencia es el factor crítico en la muerte Hex, si una persona cree que un brujo o un sacerdote vudú ha establecido un maleficio o una maldición sobre él para causar su muerte, es probable que surta efecto.

Teorías sobre la muerte Hex:

Por lo general, la muerte Hex es una profecía auto-cumplida. El antropólogo Joan Halifax-Grof, en sus estudios sobre la muerte Hex, enumeró cuatro causas:

La administración secreta de venenos u otros agentes físicos:

Los venenos y agentes físicos son evidentes malhechores; si se administra “mágicamente” durante un ritual, por ejemplo, se puede matar sin el conocimiento de la víctima.

La relación entre los factores físicos y emocionales en la víctima:

Se refiere al hecho de que la víctima puede, literalmente, morir de susto. En situaciones de estrés aumenta el flujo de adrenalina, preparando el cuerpo para luchar o huir.

En incidencias donde ni es posible, el cuerpo puede sufrir daños tanto a corto como a largo plazo, tales como shock, disminución de la presión arterial y el ataque del sistema inmune del cuerpo.

Por último, si la víctima cree que su situación es desesperada y maldita, empieza a experimentar sentimientos de impotencia, incompetencia, desesperación y falta de valor. Su enfermedad se inicia, la víctima no tiene ganas de luchar e inevitablemente sucumbe.

Las reacciones sociales en una determinada cultura:

Los determinantes culturales juegan un factor importante en la muerte Hex. Una vez que la víctima ha sido maldita puede ser obligada a retirarse de la vida diaria de la comunidad, llegando a ser casi invisible para sus vecinos. La persona cae en depresión, y abatido, espera la muerte. Finalmente, aquellos que están a su alrededor empiezan a ver a la víctima como si ya ha muerto, e incluso realizan ceremonias fúnebres, aunque técnicamente aún vive.

En Australia, los aborígenes dejan de proporcionar alimento y  agua a la víctima, pensando en una persona muerta no necesita sustento. Sufriendo de hambre y deshidratación en el calor de la naturaleza australiana sin duda hará que la víctima muera.

Las influencias parapsicológicas:

Hay muchos casos en el que la víctima muere, aun cuando sus amigos y familiares tratan de ayudarlo. El especialista Halifax-Grof especula que en estas incidencias el hechicero había desarrollado una conexión telepática con la víctima, y que de alguna manera controla su mente.

Uno de los actos más siniestros de los hechiceros, es robar la sombra (alma) de una persona. Al tomar el espíritu de un ser humano y maldecirlo psíquicamente, el hechicero ha privado a la víctima de su espíritu y de la necesidad de vivir.

En Haití, el antropólogo francés Alfred Metraux observó un fenómeno llamado “el envío de los muertos”, en el que el hechicero realiza una maldición para provocar la muerte de alguien. Para hacerlo, va a un cementerio a medianoche con ofrendas de alimentos para los espíritus, luego, reúne un puñado de tierra de cementerio para cada persona que quiere ver muerta, y más tarde la extiende sobre los caminos tomados por las víctimas.

Por otra parte, también puede tomar una piedra del cementerio, que mágicamente se transforma en una entidad maligna, dispuesta a hacer la voluntad de su amo. Para iniciar el proceso, el hechicero lanza la piedra contra la casa de la víctima.

Se dice que cuando una persona se entera de que fue víctima de un hechizo “envío de los muertos”, no tarda en adelgazar, pues deja de comer y con el tiempo sobreviene la muerte.

En todos estos casos, literalmente solo por arte de magia se puede salvar la vida de la víctima. La capacidad de la mente para la creencia y la acción domina todos los otros intentos de la lógica y la racionalidad científica; sin embargo, los brujos en las diversas culturas sostienen que es posible causar una muerte hex, aunque la víctima no sea consciente de la misma.


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