La marca de la bruja

En la tradición se afirma que la marca de la bruja es un pezón adicional que las mismas poseen en el cuerpo, que le permite a un familiar succionar la sangre humana que estas criaturas necesitaban.

Aunque los pezones adicionales aparecen de forma natural en un pequeño porcentaje de la población, era un hecho no conocido o ignorado en la época medieval, por lo que estas protuberancias corporales adicionales se vieron inmersas en una asociación infernal durante este período. Durante las cacerías de brujas prácticamente cualquier verruga, lunar, hinchazón excepcional, tumor o decoloración de la piel era sospechoso de ser la marca de una bruja.

De igual modo a los sospechosos de brujería se les realizaban punciones,, estos pinchazos en la piel se hacían para ver si podían encontrar cualquier parte insensible en el cuerpo. Esto se hacía con frecuencia antes de que entrara en el recinto el juez, el jurado y el público. El acusado era desnudado/a hasta la cintura, y con frecuencia también debía deshechar la parte inferior de su vestimenta. La herramienta de examen era por lo general un instrumento afilado tal como un alfiler o aguja, una parte no sensible del cuerpo era una que no sangraba cuando se pinchaba, y así designaba la marca de una bruja.

Por miedo a la persecución la gente común a veces cortaban sus verrugas, lunares y otras protuberancias para no ser sospechosos. Estas tácticas ayudaron muy poco, pues por las cicatrices que quedaban se indicaba la incisión. Cuando se descubrían las cicatrices, se consideraba como prueba de que la persona tenía algo que ocultar, y por lo tanto era sospechosa de ser una bruja.

A menudo lo términos marca de la bruja y la marca del diablo se utilizaban indistintamente, por lo que se pensaba que la persona también podría tener pacto con el diablo.

Actualmente las marcas de la bruja son descritas como marcas de nacimiento inusuales. Las marcas de las brujas se utilizan en los rituales de iniciación de algunas tradiciones de la brujería moderna. Estas marcas son simbólicas y pueden tomar la forma de cruces hechas con aceite de unción en el cuerpo del iniciado/a. Como se describe en el libro de las sombras de la tradición Gardneriana, las cruces se trazan sobre el tercer ojo, el corazón y los genitales, que simbolizan la liberación de la mente, el corazón y el cuerpo.

Imagen: mattsko


Te Puede Interesar

Leave a Comment