La Magia Sagrada de Abramelin el Mago (parte 1)

La Magia Sagrada de Abramelin el Mago, frecuentemente conocido como el Libro de Abramelin, está impregnado de exotismo judío. El documento se ha convertido en un texto clásico de la magia ceremonial y se atribuye a los judíos del siglo XIV.

La finalidad de su uso es lograr una conversación con el Santo Ángel Guardián, un ser celestial, y durante esta conversación todos los demonios (literalmente cientos) nombrados en la obra deben estar al servicio del mago.

La obra fue traducida por Samuel Liddel MacGragor Mather en 1898 a partir de un manuscrito francés del siglo XV, que en ese momento era el único material disponible para él. Mather recibió algunas críticas de su traducción, pero más tarde el erudito Georg Dehn descubrió que el manuscrito que Mather utilizó estaba corrompido, y no su traducción. A Dehn se le atribuye el descubrimiento de la cantidad de material de Abramelin que se ha publicado. El Libro de Abramelin ha sido indispensable en la comparación de manuscritos supervivientes, especialmente con los nombres de los demonios.

La búsqueda de la conversación con el Santo Ángel de la Guarda se llama la “operación”. La preparación es complicada, difícil y larga. Todas las traducciones alemanas tienen este periodo con una duración de dieciocho días, en tanto que Mather lo redujo a seis. El mago debe llevar un estilo de vida rígido incluyendo diariamente oración antes del amanecer y la puesta de sol, la castidad completa, evitar las bebidas alcohólicas, entre otras.

Al término de este periodo de preparación, de tener éxito, el Ángel de la Guarda aparecerá para revelar secretos mágicos. Entonces el mago debe evocar a los 12 Reyes y duques del infierno, de esta manera el mago gana el control sobre ellos descartando así su influencia negativa en su vida. A continuación, estos demonios tienen la obligación de entregar los espíritus familiares (4 espíritus principales, además de varios más conocidos asociados con un conjunto de cuadrados mágicos de palabras talismanes descritas en el Libro 4 de Abramelin).

Entre los objetivos para los que el mago emplea a los demonios encontramos: tener la posibilidad de encontrar un tesoro enterrado, lanzar hechizos, volar por arte de magia, y tener invisibilidad; sólo para nombrar unos pocos.

Todos magos no son iguales; por lo que si el mago es bueno, entonces su magia será buena, pero si es malo, entonces escogerá la magia del mal. Es por eso que se dice que la intención del mago dirige el propósito de su magia. Esta es la razón por la que la magia de Abramelin ha producido resultados traicioneros y le ha dado una reputación siniestra.

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