Insuflación

Se conoce a la insuflación como una de las prácticas más importantes de la medicina oculta, porque es un signo perfecto de la transmisión de la vida.

Inspirar, como un hecho, se refiere a la respiración en una persona o cosa, y la misma tiene la capacidad de atraer o repeler, ya que puede ser caliente o fría. La respiración cálida corresponde a la electricidad positiva, y la respiración fría a la electricidad negativa; esto se puede comprobar con ciertos animales, que se vuelven nerviosos al sentir una respiración fría.

En la antigüedad se realizaron experimentos con animales (especialmente con gatos) a los que se le colocaba viento frío directamente sobre la cara y éste se quedaba petrificado, huyendo de la escena. Por otro lado, se encontró que la insuflación caliente y prolongada restablecía la circulación de la sangre, curaba los dolores reumáticos, restablecía los saldos de los humores y disipaba la laxitud.

Cuando el especialista que aplica la insuflación es lo suficientemente bueno/a puede actuar como un sedante. Se deben tomar en cuenta ambos tipos de respiración (frío y caliente) pues todo depende de la dolencia; ya que si bien el calor puede aliviar las dolencias ocasionadas por el frío, por su parte la respiración fría alivia los dolores ocasionados por congestiones y acumulación de fluido.

La base de este tratamiento implica respetar la polaridad en el organismo humano, y actuar en forma contraria sobre los polos; por ejemplo, para curar un ojo inflamado, el ojo no afectado debe ser sometido a una insuflación de tibia y suave, en tanto que la insuflación fría se practica en el ojo enfermo.

La insuflación de calentamiento debe ser realizada transversalmente, o desde abajo hacia arriba; en tanto que la insuflación de frío es más eficaz cuando se dirige hacia abajo desde arriba.


Posts Relacionados :

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *