Historia de las runas (parte 1)

Las runas son una forma de adivinación. El término runa se deriva de la raíz indoeuropea ru, que significa misterio o secreto.

Las runas estaban al principio inscritas en nórdico antiguo y con los alfabetos Teutónicos, y algunos símbolos a los que se atribuyeron diversas propiedades mágicas, místicas y adivinatorias. Estos distintos signos alfabéticos se han transmitido a través de los siglos y se cree que poseen significados religiosos y mágicos. Las runas personales pueden representar letras, deidades, cualidades, eventos y fuerzas naturales.

Se han encontrado símbolos rúnicos grabados en rocas que datan de la Edad de Bronce y del Neolítico; asimismo, nuevos descubrimientos han demostrado que habían no solamente hay runas talladas por tribus del norte de Italia, sino que también hubo variaciones presentes en Suecia y entre los pueblos germánicos.

Según el mito, las runas fueron creadas por el dios nórdico Odín, el jefe de un solo ojo de los dioses, el dios de la sabiduría y de la guerra. Odin adquirió el conocimiento prohibido y místico de las runas al empalarse a sí mismo con su propia lanza a Yggdrasil -el árbol del mundo- durante nueve días con sus noches.

Los caracteres rúnicos, originalmente derivados del alfabeto romano, aparecieron por primera vez en las tierras germánicas alrededor del 200 AD. Su número total (24) están divididos en tres grupos llamados Aettas, que corresponden muy de cerca a los sonidos fonéticos del alfabeto romano.

A pesar de que tallas rúnicas fueron encontradas en toda Europa occidental, la mayor concentración está en Inglaterra, donde el alfabeto se aumentó a 33 caracteres de sus originales 24. En Escandinavia se redujo a 16.

Las runas han coexistido durante siglos junto con símbolos cristianos, como la cruz. Una de las primeras referencias históricas a ellas se produjo cuando el obispo Ulfilas incluyó en la elaboración del alfabeto gótico la U y la O del alfabeto rúnico.

En el oeste de Europa durante la Edad Oscura se creía que las runas poseían potentes poderes mágicos. Estos poderes mágicos atribuidos a las runas fueron utilizados para hacer grabado de nombres, frases, inscripciones conmemorativas y hechizos en distintos materiales como huesos, metal, madera y piedra. De igual modo, estos caracteres fueron inscritos en lápidas para describir las hazañas de los difuntos y para protegerse de los ladrones de tumbas. Se pensaba que una espada con una inscripción rúnica era un hechizo poderoso para causar dolor y muerte a los enemigos.

Los poderes de las runas se utilizaban para varias cosas como la victoria en la batalla, curaciones, la adquisición de poderes psíquicos, la protección contra el mal de ojo, maldiciones, amor, fertilidad y otros encantos. La creencia y el interés en las runas fueron disminuidos por la Inquisición.


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