Geometría Sagrada de la meseta de Gizeh

clip_image002

Las teorías astronómicas de Orión y Sirio nos ofrecen numerosos datos simbólicos sobre las pirámides de Gizéh. Pero sólo por medio de la geometría sagrada empleada por sus arquitectos podremos averiguar los secretos mejor guardados de estas asombrosas construcciones.

La geometría sagrada está presente en la distancia y en la disposición en que se encuentran las tres pirámides -que en el plano que publicamos con las referencias más elementales de la meseta de Gizéh hemos denominado 1 (Keops), 2 (Kefrén) y 3 (Micerinos)–. La cara este de Keops dista de la cara oeste de Kefrén la misma distancia que existe entre la cara norte de Kefrén y la cara sur de Micerinos. Pero el dato más significativo lo constituye el hecho de que la línea que une el centro de Keops con el centro de Micerinos corta a las caras norte y sur de las tres pirámides con un ángulo de 51 grados 51 minutos, es decir, el mismo de la Gran Pirámide. Una circunstancia que abre una nueva línea de investigación de espectaculares resultados.

Por otra parte, basándonos en las mediciones efectuadas por Sir William Matews Flinders Petrie y empleando un sistema de dibujo por ordenador (AutoCad), hemos podido comprobar que si superponemos en la meseta de Gizéh, a una escala exacta de 5:1, el corte transversal de la Gran Pirámide, su ápice (1) corresponde con la posición exacta de la pirámide de Keops y su esquina inferior izquierda (C4) con la situación de la de Micerinos.

La importancia de este hallazgo radica en el descubrimiento de que los llamados canales de ventilación de las cámaras del Rey y de la Reina no se construyeron para indicar una dirección en el Cosmos, sino como un lenguaje empleado por los geómetras que los diseñaron.

Situando con toda precisión los pasajes, cámaras y canales de la pirámide de Keops sobre la pirámide que señalamos en el plano con las acotaciones l-C3-C4, podemos ver que las prolongaciones hacia ambos lados de los canales que salen de las cámaras del Rey y de la Reina conforman tres rectángulos (A, B y C) que constituyen el replanteamiento general de Gizéh.

La angularidad de los canales norte de ambas cámaras se corta milimétricamente en el punto B1 desde aquí tiramos una recta al centro de la pirámide de Keops (1) y, prolongandola la misma distancia, encontramos ~ el punto B2, que corresponde con la prolongación del canal sur de la Cámara de la Reina. Las diagonales de Pirámide cortan en los puntos B3 y B4 formando un rectángulo.

Por otro lado, formamos otro rectángulo con la prolongación de los lados de la pirámide imaginaria 1-C3 y l-C4, obteniendo los puntos A3 y A4, siendo este último la conjunción con la prolongación hacia abajo del canal ascendente. La cara norte de la gran Pirámide nos acota este prisma en los puntos Al y A2. Pues bien, estos dos rectángulos, B1-B2-B3-B4 y A1-A2-A3-A4, tienen la misma superficie.

La prolongación hacia abajo los canales sur nos da un punto de intersección situado en el lugar donde el perímetro del rectángulo B corta al canal descendente. La prolongación del canal sur de la Cámara del Rey nos llega al punto C2, refrendado por el canal norte de la misma cámara hacia abajo, que conforma un nuevo rectángulo con la base de la pirámide imaginaria l-C3-C4 y con el corte transversal de la pirámide de Keops.

Desde el centro de la altura de la pirámide imaginaria (4) surgen dos elipses. Una de ellas es tangente a la Gran Pirámide (El), a la pirámide de Kefrén (E2) y al lugar en que salen los canales de ventilación de la Cámara de la Reina (E3), dando con ello valor y razón de ser a los conductos. La otra elipse es tangente a la cara norte de la pirámide de Keops (Dl), a la cara oeste de la segunda pirámide (D2) y al rectángulo A (D3). Pero lo más increible de todo es que ambas elipses tienen una excentricidad igual a la medida del metro sagrado egipcio: 1,047 metros.

Este plano es sólo un punto de partida, ya que existen muchos más datos de esta geometría sagrada cuya interpretación podría dar respuesta a grandes preguntas. Son numerosos los investigadores que, como Gruais y Mouny, teorizan sobre la posibilidad de que la disposición de los canales interiores de la Gran Pirámide esté realmente indicando ciertos pasillos en el subsuelo de Gizéh. Hay muchas afirmaciones al respecto que hablan de este inframundo, sus arcanas ceremonias de iniciación y los lugares que supuestamente albergarían tesoros del conocimiento, algunos dicen procedentes de la Atlántida.

El plano que acabamos de analizar justifica por sí solo la afirmación de que los canales de ventilación de las cámaras del Rey y de la Reina, en angulación y longitud, no apuntan a las estrellas, sino que limitan la superficie de la meseta con tal precisión que no puede considerarse casualidad. Un ejemplo lo constituye el que en el punto donde el canal sur de la Cámara de la Reina corta la cara de la pirámide imaginaria l-C3, se sitúa perfectamente la cabeza de la esfinge que, como era de esperar entra a formar parte así del conjunto geométrico de Gizéh y, lógicamente, de todos sus secretos.

¿Cuál es el significado de esta geometría? El futuro seguro que nos deparará grandes sorpresas, ya que la geometría sagrada de la meseta de Gizéh indica una ciencia ligada estrechamente a la metafísica, como veremos cuando tratemos la Gran Pirámide. Personalmente creo que Edgar Cayce tenía razón cuando dijo que en los últimos años del milenio se produciria en Egipto un descubrimiento de tal envergadura que justificaría los cambios necesarios para pasar a la Era de Acuario. La cámara oculta está servida.

Articulo realizado por Manuel José Delgado y Antonio Alvarado, publicado en la revista “Más Alla” en su especial monográfico: “PIRÁMIDES DEL MUNDO” en Marzo de 1996.


 

Posts Relacionados :

Leave a Comment