Estructura de los hechizos

Un acto de magia requiere que un mago, brujo o hechicero realice un hechizo en un ritual.

El hechizo en sí consta de palabras o de conjuros (a veces llamados encantos o runas). El ritual es un conjunto prescrito de acciones que se realizan mientras el hechizo está siendo recitado. Por ejemplo, los antiguos egipcios creían que las palabras eran tan poderosas que con solo hablar ellos lograrían el resultado deseado. Ciertas palabras y nombres en potencia son esenciales en la magia egipcia y tenían que ser pronunciados correctamente y con la entonación adecuada. El Tetragrammaton es el último nombre en el poder en la magia ceremonial occidental.

Un ritual para lanzar hechizos implica el levantamiento de la potencia a través de la combinación de la visualización, el encantamiento (la declaración de la meta), la petición a las deidades y la proyección de la voluntad.

Se cree que el éxito del hechizo se basa en la potencia, y será elevado de acuerdo a la habilidad con la que se centra y se proyecta el hechizo.

Hay otras herramientas que se usan a la hora de lanzar un hechizo, entre estas tenemos palabras, cantos, movimientos o bailes que pueden ir acompañados por el uso de objetos como: herramientas rituales, efigies, muñecos, cuerdas, velas y recortes de uñas, entre otros.


Te Puede Interesar

Leave a Comment