El humanismo en la sociedad y la religión

El humanismo en la sociedad y la religión

En gran parte de la religión cristiana, el término “humanismo” ha llegado a significar para algunos casi lo contrario de “cristiano”, pues indica que una persona o una actitud que deja a Dios a un lado en favor de la elevación de la razón humana como la medida de toda verdad.

Definición de humanismo

Sin embargo, hay que definir muy bien qué es el humanismo antes de adoptar una postura en contra y/o a favor, y para ello debemos diferenciarlo de 2 términos con los cuales se confunde: secularismo y ateísmo.

El secularismo es la “indiferencia, el rechazo o la exclusión de la religión y las consideraciones religiosas”. El ateísmo lleva esto un paso más allá implicando “la falta de fe en la existencia de la divinidad”. El secularismo simplemente no considera a la religión o a Dios como un factor en los asuntos humanos, mientras que el ateísmo niega activamente la existencia de Dios, lo que haría a la religión irrelevante.

El humanismo, en su significado básico no tiene nada que decir en un sentido u otro sobre Dios o la religión; pues es simplemente una preocupación sobre las cosas humanas, sobre todo con la literatura, las artes y las humanidades. El énfasis aquí está las “preocupaciones humanas”, que sin duda incluirá la religión y una amplia gama de otras actividades que se relacionan con la existencia humana.

Breve historia del humanismo

El humanismo surgió como una preocupación y una disciplina como una reacción contra la época medieval en la que casi todo el énfasis estaba en lo sobrenatural. Así, el humanismo se convirtió en un principio central del Renacimiento y ayudó a fomentar la Ilustración en Europa. De hecho, ayudó a sentar las bases para la Reforma del siglo XVI, cuando Lutero comenzó a ver que la gente podía leer y entender por ellos mismos la Escritura y pensar teológicamente aparte de la autoridad divina de la iglesia. En este sentido, una persona puede ser un cristiano devoto y ser un humanista.

Las personas religiosas suelen estar tan acostumbrados a la adopción de una perspectiva profética en la reflexión sobre la Escritura, que se olvidan de que hay otras voces y otras perspectivas sobre la misma.

Por lo tanto, la preocupación por las cosas humanas son aspectos importantes de la vida en el mundo de Dios; y la sabiduría no se ocupa de la condición humana desde la perspectiva divina, sino más bien desde el punto de vista de las necesidades y preocupaciones humanas.

Así que, usar el término humanista en el sentido de “no-religioso” refleja una falta de comprensión de algunos de los puntos de vista de la Escritura misma. En este punto, en lugar de simplemente utilizar la palabra humanismo como una forma de nombrar a los “demonios” que amenazan con poseer nuestros hijos y nuestra cultura, necesitamos correctamente distinguir si estamos hablando de laicismo o ateísmo, o si nos estamos refiriendo al neutral humanismo como aquello que es motivo de preocupación para los seres humanos.

El humanismo en la sociedad y la religión

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Imagen: kenplummer


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