El Dios Inmolado (parte 2)

Siguiendo con el significado del sacrificio en las creencias antiguas encontramos que se cree además que la ofrenda del sacrificio debe ser devuelta a la tribu. Para lograr esto, se desarrollaron rituales para honrar al dios inmolado.

Se realizaban preparaciones especiales para ciertas doncellas vírgenes, que eran de una forma no conocida inseminadas artificialmente a fin de que ningún hombre humano se pudiese determinar como el padre de la criatura, que se pensaba poseía el alma de los sacrificios anteriores.

Finalmente el sacrificio humano fue eliminado totalmente a medida que la conciencia humana maduró, y fue sustituido por el sacrificio de animales; y luego por el sacrificio de las plantas, o el festival de la cosecha. El mismo mito antiguo, o la leyenda, se aplica tanto a los animales como a las planta. En la creencia Wicca esto se conoce como “comer a la deidad” o consumir la cosecha del Señor en los pasteles rituales y el vino (carne y sangre).

No está presente en los rituales similitudes de conceptos o creencias. En la tradición antigua se creía que a través de la conexión del cuerpo y la sangre del Dios sacrificado el pueblo se convertía en uno con la divinidad. En la “última cena” Jesús declara que el pan y el vino eran su cuerpo y sangre, y que se entregó por la salvación de las personas. Se creía que la sangre contenía la fuerza de la vida y la muerte del rey liberaba el espíritu interior. A través de la distribución de su cuerpo y sangre, el cielo y la tierra se unieron y su energía vital renovó el reino.

Las apariciones del Dios inmolado han asumido diversos aspectos a lo largo de los siglos. Sus imágenes se pueden ver en la imagen de Jack in the Green, el hombre con capucha, el hombre colgado del Tarot, el Señor de la vegetación, y el libre salvaje aspecto de la selva.

Tal vez la mejor imagen del Dios inmolado es simbolizada en el hombre verde. Él es el espíritu de la Tierra que se manifiesta en todas las formas de las plantas. Él es tanto el poder de procreación, así como la semilla de la vida. El Dios inmolado sirve de puente entre los dos mundos. Por eso se le representa con frecuencia como colgando de un árbol, el árbol simboliza un puente entre el mundo terrenal y el cielo, porque sus raíces están en la tierra y sus ramas se extienden hacia el cielo. El Dios inmolado es uno con el cielo y la tierra, y ser uno con él es ser uno con la Fuente de todas las cosas.


Te Puede Interesar

Leave a Comment