Deísmo (parte 2)

 

Hoy continuaremos con los diversos argumentos que intentan dar una explicación al deísmo como creencia, nos enfocaremos en la parte cosmológica, que implica la existencia de un motor externo que generó el universo, pero sin ser necesariamente una deidad específica.

Uno de los primeros filósofos en considerar importante la cosmología como explicación para el inicio de todo fue Santo Tomás de Aquino, que señaló la necesidad de una inteligencia externa mediante las siguientes palabras:

“Por lo tanto, todo lo que existe en su propia naturaleza tiene relación con todo lo que existe, y puesto que todo lo que es a través de otro se reduce a lo que es por sí  mismo, se hace necesario una primera causa; hay algo que es la causa de la existencia de todas las cosas…la inteligencia es la forma y la existencia, y esta es la primera causa, que es Dios”.

Asimismo, Leibniz señala que existen 3 causas del origen:

  • El influjo de la física.
  • El ocasionalismo.
  • La armonía pre-establecida.

Según Leibniz, hay una relación física entre la causa y el efecto, y esta relación es finita; a través de su punto de vista se puede considerar que no hubo intervención divina en la creación, sin embargo, nunca niega que existe una causa primordial para el origen, e insiste en que:

“Todo lo que está hecho tiene una razón sufieciente para ser como es y no otra cosa”.

Diversos filósofos importantes a través de la historia han generado teorías cosmológicas que señalan la existencia de una causa rpincipal que lo generó todo; en la próxima entrega veremos algunas definiciones de las causas teológicas en torno a este tema.


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