Atención plena

La atención plena es la experiencia, y todo lo que necesita hacer para conseguir la atención plena es vivir en el momento. Sin embargo, es una de esas cosas que es más fácil de decir que de hacer, pues el ritmo de vida que llevamos nos impide percatarnos de las pequeñas cosas que llenan de gracia nuestra existencia.

Alrededor de 2.500 años atrás, se consideraba al “Sati” como la incorporación de la sensibilización, la atención y la memoria, y hoy en día, los psicoterapeutas modernos están empezando a darse cuenta de que el “Sati” puede ser una valiosa herramienta terapéutica en el proceso de aliviar el sufrimiento emocional de sus pacientes.

Si sufres de ansiedad, conflicto interpersonal o cualquier otro trastorno emocional, la práctica de la atención plena (mindfulness) podría ser una respuesta; ya que “Atención Plena” significa concentrarse en lo que está sucediendo ahora.

Si estás demasiado preocupado por el futuro, el pasado, o tus sentimientos, probablemente no estás disfrutando de lo mejor de lo que está sucediendo en estos momentos. Sin embargo, si te centras en el momento, verás que te sentirás menos molesto y sufrirás menos.

Como ya hemos dicho, “Atención Plena” significa experimentar lo que está sucediendo: oír, ver, tocar, oler, gustar con la conciencia. Por ejemplo,cuando te presentan a alguien, debes prestar atención y recordar su nombre; si estás sentado bajo el sol, mantente consciente de la calidez que trae; cuando tu hijo/a te esté diciendo cómo se siente, escucha pero no juzgues.

Uno de los retos más fuertes para alcanzar la atención plena es aceptar las cosas como son, pues si nuestro fin es cambiar algo, primero debemos aceptarlo.

La investigación preliminar parece indicar que las personas que practican la atención plena, presentan cambios en las áreas del cerebro asociadas con la toma de decisiones, la atención y la empatía. Además, son más capaces de controlar sus emociones. Asimismo, las relaciones, el desempeño laboral y la satisfacción general con la vida mostraron mejoría. También se presentan mejoras físicas, pues ocurre un flujo creciente de la sangre, que a su vez reduce la presión arterial y el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Aunque algunos monjes y monjas dedican su vida a la meditación, no hace falta ir tan lejos para conseguir una mayor felicidad. Para empezar el arte de la atención todo lo que se requiere es la percepción consciente del ahora y la aceptación de la misma.


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