¿Qué es Wicca? (parte 2)

Gerald B. Gardner dio énfasis a Wicca presentándola como la vieja religión, una secta superviviente de brujas que practican una forma de religión pre-cristiana. Wicca entró a los Estados Unidos en la década de 1960 donde rápidamente tomó raíces. También ayudaron a formar la base de la nueva religión varias obras que incluyen “La Rama Dorada” de Sir James Frazer, “La Diosa Blanca” de Robert Graves, “Brujas” de T.C. Lethbridge, y “La Gran Diosa” de Erich Neumann; escritos en los cuelas las nuevas Wiccans se inspiraron.

Durante la década de 1960 Wicca se asoció comúnmente con la diosa Diana y Nemorensis Rex, el Rey de los Bosques. También durante este período muchas influencias mediterráneas se entremezclaron en la estructura Wicca moderna. Esta fue también la época de los hippies amantes de la paz que se sintieron atraídos por el mensaje ecológico de esta religión natural. Una característica distintiva de Wicca en la década de 1960 era un anhelo de un vínculo con una antigua religión evolucionada, que dio a luz a las historias de una abuela que era secretamente una bruja y que había traspasado sus enseñanzas a sus hijos.

En la década de 1970 Wicca comenzó a ser considerada como una religión celta. Esto fue ayudado por los escritos de Dion Fortune, Aleister Crowley, y las enseñanzas cabalísticas, que comenzaron con la fusión de las creencias y prácticas Wicca. Este fue un momento en el que muchos de los nuevos sistemas estaban evolucionando, particularmente en los Estados Unidos, lo que generó en algunos un sentimiento de pérdida. La fantasía romántica de los antiguos celtas llenó este vacío para muchos durante los años 1970. Junto con esta experiencia apareció un aumento del interés por la literatura celta y muchas brujas se volvieron hacia la mitología celta incluyendo obras tan tempranas como el Mabinogi, una colección de cuentos heroicos, mitos y leyendas.

Durante la década de 1980 Wicca experimentó los efectos del movimiento de la Nueva Era que promovió al Wicca autoproclamado, quien dejó de usar la palabra “bruja” y realizó distinciones entre la brujería y Wicca. Un enfoque auto-interpretativo de Wicca que condujo al alejamiento de las tradiciones estructuradas y las prácticas consagradas por el tiempo. Hubo un fuerte aumento en el número de personas que practicaron Wicca por su religión, la mayoría de estas personas carecían de conexiones con las tradiciones establecidas. Las definiciones de Wicca de las dos décadas anteriores cambiaron. Los practicantes de la década de 1980 tenían opiniones más divergentes. Hubo una combinación de los vestigios de la moral judeo-cristiana y la filosofía importada de estas religiones, junto con la política de género y las preferencias sexuales, que transformaron a Wicca durante esta década.

Los ancianos Wicca regresaron a la comunidad en la década de 1990, muchos de los cuales escribieron artículos para revistas y libros influyentes. La década fue testigo de un esfuerzo para avanzar hacia un equilibrio; se hizo un intento de combinar la tradición, la formación, y la estructura, así como los sistemas autoproclamados heredados de la última década. Aunque los ancianos continuaron escribiendo y enseñando en toda la década, muchos Wiccans -especialmente los profesionales más jóvenes- pensaban que la enseñanza era más como un “sermón” y la miraban con malos ojos, pero poco a poco las dos filosofías pudoeron llegar a un equilibrio.

Imagen: ladyoftheearth


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